¿Qué hacen las abejas en invierno? El secreto de la colmena

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Si sales a pasear por el campo en estos días fríos de enero, notarás un gran silencio. No hay zumbidos ni movimiento en las flores. Esto nos lleva a una pregunta que muchos amantes de la naturaleza se hacen: ¿qué hacen las abejas en invierno? ¿Emigran a lugares más cálidos? ¿Hibernan como los osos?

La respuesta es fascinante y demuestra, una vez más, que la naturaleza es una máquina perfecta. En Doray queremos abrirte una ventanita al interior de la colmena para que descubras cómo sobreviven nuestras pequeñas amigas a las bajas temperaturas.

No, las abejas no hibernan (del todo)

Existe la creencia popular de que la colmena «duerme» hasta la primavera, pero nada más lejos de la realidad. A diferencia de otros insectos que se aletargan, las abejas se mantienen despiertas y activas. Sin embargo, su actividad cambia drásticamente.

Al descubrir qué hacen las abejas en invierno, nos encontramos con un mecanismo de supervivencia asombroso: la termorregulación social. Su único objetivo ahora mismo es proteger a la Reina y mantener el calor.

La formación de la «Piña Invernal»

Cuando el termómetro baja de los 10 o 12 grados, las abejas dejan de salir al exterior. Dentro de la colmena, se agrupan formando una bola compacta que los apicultores llamamos «piña invernal».

El funcionamiento es pura ingeniería:

  • En el centro: Se coloca la abeja Reina (la más importante) y las crías, manteniéndose a una temperatura constante de unos 20-30ºC, incluso si fuera hiela.
  • En el exterior: Las abejas obreras forman una capa aislante, apretándose unas contra otras.
  • El motor: Las abejas no tienen calefacción, así que generan calor vibrando sus músculos torácicos (tiemblan sin mover las alas). Además, van rotando: las del exterior pasan al interior para calentarse y viceversa. ¡Trabajo en equipo puro!

La miel: Su gasolina para el invierno

Aquí es donde entra en juego nuestro producto favorito. Todo ese esfuerzo físico de vibrar para generar calor consume muchísima energía. ¿De dónde sacan esa fuerza? Exacto, de la miel.

Durante la primavera y el verano, las abejas trabajan sin descanso recolectando néctar para transformarlo en miel y almacenarlo. No lo hacen para nosotros, lo hacen para tener despensa en invierno. La miel es su «combustible» de alto octanaje. Sin reservas de miel, la colmena moriría de frío y hambre.

El respeto del apicultor

En Doray, entendemos que la miel es, ante todo, el alimento de las abejas. Por eso, la apicultura responsable es clave. Nunca retiramos toda la miel de una colmena; siempre dejamos las reservas necesarias para que la familia pueda pasar el invierno con seguridad y fuerza hasta que lleguen las primeras flores de primavera.

Ahora que ya sabes qué hacen las abejas en invierno, seguro que disfrutarás de tu próxima cucharada de miel valorando aún más el inmenso trabajo que hay detrás de cada gota.